Un nuevo golpe al tablero: la Encuesta Criteria ubicó a José Antonio Kast al frente de la carrera presidencial chilena, por delante de la candidata comunista Jeannette Jara, cuando falta poco más de un año para la primera vuelta del 16 de noviembre de 2025. El líder del Partido Republicano, que pasó meses con bajo perfil, aparece ahora como el rival mejor posicionado frente al oficialismo, empujado por un clima donde seguridad, economía e inmigración pesan más que cualquier otra cosa.
El ascenso de Kast no es casualidad. La seguridad pública se volvió el tema número uno en los barrios y en la conversación política. Distintas mediciones recientes muestran que una gran mayoría de personas cambió rutinas por miedo al delito y que solo una minoría dice sentirse segura en su entorno. Ese malestar le abre camino a quien promete mano dura, fronteras controladas y respuesta rápida a los delitos violentos. Su comando ha insistido en más atribuciones para Carabineros, endurecimiento de penas y expulsión efectiva de migrantes con orden judicial.
Al mismo tiempo, su plan económico —bautizado El Despegue— busca capitalizar el cansancio con un crecimiento débil y la incertidumbre regulatoria. Kast propone desregular sectores claves, reducir impuestos, recortar 6.000 millones de dólares en 18 meses y eliminar el impuesto territorial a la vivienda principal. Su mensaje es directo: menos trabas, más inversión y empleo. Críticos advierten riesgos para el equilibrio fiscal y el financiamiento de políticas sociales si el recorte no va acompañado de ganancias de eficiencia creíbles. En Chile rige una regla fiscal, y cualquier gobierno que llegue a La Moneda tendrá que moverse dentro de ese marco para no encarecer la deuda ni perder confianza.
Kast capitaliza el malestar: seguridad, economía e inmigración
La campaña del republicano se ha movido con lógica de favorito: pocas entrevistas uno a uno, exposición acotada y mensajes milimetrados. Esa estrategia le evita costos en un clima crispado y le permite controlar agenda. Además, desplaza a otros referentes de derecha, como Evelyn Matthei, que hasta hace poco aparecía con ventaja entre electores conservadores. La interna opositora, por ahora, se reordena detrás de Kast y de un relato de orden y crecimiento.
La seguridad domina por encima de casi todo. En los últimos años, Chile vio aumentar delitos violentos y un debate permanente sobre crimen organizado. En el norte, el control fronterizo y la presión migratoria tensaron las políticas locales. Kast promete operaciones contra bandas, inteligencia financiera y coordinación con municipios para prevenir; también, acelerar proyectos de infraestructura crítica para el resguardo de pasos fronterizos.
En lo económico, El Despegue combina alivio tributario con un shock de inversión. La eliminación del impuesto a la vivienda principal busca conectar con clase media propietaria; la reducción de trámites, con pymes y grandes proyectos detenidos. La pregunta técnica es cómo sostener el recorte de 6.000 millones sin afectar programas sensibles y, a la vez, cumplir metas fiscales. El mercado leerá con lupa el detalle: gasto corriente versus inversión, reasignaciones reales y reformas para destrabar concesiones.
- Seguridad: endurecer penas, más herramientas para Carabineros y persecución al crimen organizado.
- Inmigración: control de fronteras y expulsión efectiva de extranjeros con órdenes judiciales firmes.
- Economía: desregulación, recorte de 6.000 millones de dólares en 18 meses y fin del impuesto a la vivienda principal.
- Empresas: reglas más simples y estabilidad regulatoria para acelerar inversión y empleo.
Jara se mueve al centro y la derecha reordena su interna
Del otro lado, Jeannette Jara ajustó su guion. Ganó la primaria del bloque de izquierda en junio con un 60% y, desde entonces, modula su mensaje hacia el centro. Reconoció que la idea de nacionalizar el cobre fue un error, defendió a Chile como economía abierta y avisó que no planea bajar impuestos a grandes empresas. Exministra del Trabajo del gobierno de Gabriel Boric, busca combinar continuidad en derechos sociales con un tono de responsabilidad fiscal para no asustar a los moderados.
Jara intenta instalar que seguridad y crecimiento no son patrimonio de la derecha. Empuja más inversión en prevención, coordinación municipal, mejoras en el sistema de persecución penal y un foco en recuperación de barrios. En economía, habla de certezas, estabilidad para atraer inversión y una agenda de productividad que no choque con el cuidado de ingresos del Estado. Su desafío: retener a la base de izquierda, sumar a independientes y no quedar atrapada defendiendo cada decisión del gobierno actual.
La disputa con Kast también se juega en estilos. El republicano evita la exposición permanente; Jara, por el contrario, ha multiplicado apariciones y entrevistas para afinar su identidad más allá de la etiqueta comunista. A eso se suma la reconfiguración opositora: con Kast instalado arriba, queda por ver cómo se ordenan los apoyos de figuras como Matthei y qué lugar ocupa el centro político, clave para ganar una eventual segunda vuelta.
En Chile, si nadie supera el 50% en primera vuelta, hay balotaje en diciembre. Eso obliga a pensar alianzas desde ahora. El próximo Congreso —que se renovará en paralelo— será decisivo para cualquier reforma en seguridad, pensiones o crecimiento. Por eso, los programas se miran no solo por su atractivo electoral, sino por su viabilidad legislativa.
Ojo con las encuestas: son fotos, no sentencias. Importa el método, el tamaño de la muestra y la forma de levantar los datos. Aun así, la señal política es clara: seguridad y economía ordenan el tablero, Kast logró pararse como alternativa de cambio y Jara acelera su giro al centro para pelear esa bandera. Lo que venga —debates, pactos y números finos de los programas— definirá si esta ventaja se consolida o si el mapa vuelve a moverse.
Deportes
Rodolfo Saldivia
septiembre 13, 2025 AT 06:42Esto no es política, es supervivencia. La gente ya no aguanta más robos, más miedo, más impotencia. Si Kast dice que va a poner orden, yo lo apoyo. No quiero discursos bonitos, quiero calles seguras y un futuro para mis hijos.
Menos charla, más acción.
Sebastian Ordenes
septiembre 13, 2025 AT 18:48Claro, porque en Chile la solución a todo es mandar a Carabineros con más armas y menos derechos humanos. Qué original. Ya vimos cómo termina eso en otros lados. Pero claro, para ti el orden vale más que la dignidad.
Qué país tan triste.
Catalina Paz Sarmiento Riveros
septiembre 13, 2025 AT 20:23Y yo digo que Jara está mejor posicionada de lo que parece. Nadie habla de eso porque es cómodo creer que el miedo es la única respuesta.
La gente no está loca, está cansada.
Cristián Hernández
septiembre 14, 2025 AT 17:12¿Alguien más se dio cuenta que esta encuesta la hizo la misma gente que en 2021 dijo que Boric iba a ganar por 30 puntos? Porque si no, te cuento lo que no te dicen: Criteria es filial de la misma red que maneja el 80% de los medios chilenos. Kast no está arriba por popularidad, está arriba porque lo necesitan para que la izquierda se parta en dos y el sistema siga igual.
Ellos no quieren cambio, quieren control. El Despegue es un disfraz para venderle a los pobres que si les quitan el impuesto a la casa, van a tener trabajo. Mentirosos. El 90% de los que votan por Kast son los mismos que viven en casas de alquiler y no pagan impuestos territoriales. ¿No te parece raro? ¿O es que acaso crees que la gente pobre se va a volver millonaria por desregular el mercado laboral? Por favor. Todo esto es un espectáculo para que no miremos hacia donde realmente duele: la corrupción en la justicia, la impunidad de los grandes, la oligarquía que se roba el 70% de la riqueza y luego nos pide que votemos por quien promete más policías. Yo no me como el cuento. Y tú tampoco, aunque lo digas en voz baja.
Ronald Poillot Cartes
septiembre 15, 2025 AT 16:56Yo lo que quiero es que me dejen caminar tranquilo a mi hija a la parada del bus 🙏🔥🔥🔥
lukas andres
septiembre 17, 2025 AT 14:59¡Eso es lo que necesitamos! Seguridad no es solo policía, es oportunidad. Kast no tiene todas las respuestas, pero al menos está hablando de lo que duele. Yo creo en Chile, y si hay que hacer cambios duros, los hacemos. No podemos seguir como estamos. ¡Vamos a construir, no a quejarnos! 💪🇨🇱
Guillermo Cuevas
septiembre 18, 2025 AT 16:09Qué triste ver cómo la gente se vende por promesas de orden, sin darse cuenta que el verdadero caos viene de la desigualdad. Kast no va a solucionar nada, solo va a hacer más sangre y más silencio. Y tú, que lo apoyas, ¿no ves que te están usando? 😔
giancarlo mancilla
septiembre 20, 2025 AT 05:07La encuesta Criteria, al igual que el resto de los institutos de opinión, está sujeta a sesgos estructurales de la élite mediática. El modelo de medición no contempla la distribución geográfica de la desconfianza institucional, ni el efecto de la desinformación algorítmica en las zonas rurales. El ascenso de Kast es un fenómeno de resonancia mediática, no de legitimidad popular. La regla fiscal no es un límite técnico, sino un instrumento de dominación neoliberal. Jara, por su parte, opera dentro de un marco ideológico que aún no ha roto con la lógica del Estado rentista. La verdadera alternativa no está en ninguno de los dos, sino en la reconstrucción de la soberanía popular desde la base, mediante asambleas de barrio, autonomía comunal y desarticulación del complejo industrial-mediático. La historia no se escribe con encuestas, se escribe con resistencia.