Aprobación de Kast cae seis puntos tras segunda semana en el poder

Aprobación de Kast cae seis puntos tras segunda semana en el poder

La realidad se presenta con otros números a solo unos días del inicio del mandato. Según la medición divulgada este domingo 23 de marzo de 2026, José Antonio Kast ve reducida su aprobación popular desde el primer mes en la presidencia. El barómetro indica un retroceso de seis puntos porcentuales, situando al respaldo del jefe de Estado en un 51%. Es una señal temprana, pero contundente, que sugiere que el entusiasmo inicial puede estar encontrando fricción con las primeras decisiones ejecutivas. Mientras tanto, la desaprobación trepa al 42%, marcando una polarización intensa en un país que ya llegaba dividido.

Números crudos: el termómetro de opinión pública

El organismo encargado de esta medición, Cadem, ha entregado datos que no son fáciles de digerir para la campaña oficial. Aunque el mandatario inició con cifras históricas —superando el registro de Sebastián Piñera y Gabriel Boric—, la tendencia es clara: la curva baja. Un 51% de los chilenos aprueba, pero hay que mirar de cerca dónde está el descontento. El 7% restante se mantiene flotando, sin decidirse aún entre apoyar o rechazar la gestión.

Lo curioso es el contexto temporal. Estamos apenas en la segunda semana completa. Normalmente, los presidentes disfrutan de un 'honeymoon period', esa luna de miel donde todo lo que se hace tiende a ser recibido con benevolencia. Aquí, eso parece haber terminado antes de empezar. Comparado con sus antecesores recientes, Kast mantiene márgenes estrechos, pero la volatilidad es mayor. Si esto se sostiene hasta junio, podría complicar la agenda legislativa.

La grieta demográfica: quién quita el voto

No todos los sectores reaccionan igual a la nueva administración. Los datos desglosados revelan fisuras profundas en el apoyo ciudadano. Las mujeres son el grupo más crítico: su aprobación desplomó trece puntos, aterrizando en un 40%. Es una caída significativa que pone en alerta a los asesores políticos. Tampoco se salvan las personas entre 35 y 54 años, cuya confianza bajó un 12% hasta el 53%.

La Región Metropolitana es otro escenario de tensión. Allí, la ciudadanía perdió un 16% de confianza respecto a la primera semana, quedando en un 43% de aprobación. Es la capital, el corazón político del país, y si ahí hay rechazo, las negociaciones en el Congreso podrían sufrir. Quienes votaron nulo o blanco en la última elección muestran la desconexión más extrema: su respaldo cayó veinte puntos. Esto indica que la población desencantada con la política tradicional no termina de comprar el proyecto.

Promesas electorales vs. expectativas reales

Promesas electorales vs. expectativas reales

Hablar de políticas públicas requiere mirar qué cree la gente que va a pasar. Hay temas donde la confianza es alta: un 64% cree posible destrabar inversiones y aprobar selección en colegios públicos. Son medidas concretas que suelen tener eco favorable en ciertos sectores. Sin embargo, la seguridad y la salud generan escepticismo. Apenas un 45% considera probable una reducción drástica de homicidios. En salud, menos de la mitad confía en que bajaran las listas de espera.

Aquí está el desafío real. Gastón Yáñez, analista político, señala que "la esperanza inicial no sustituye la gestión". Si estos indicadores de expectativa bajan antes de implementar planes, el daño reputacional es difícil de reparar. Además, el 58% coincide en que Chile necesita un gobierno de emergencia. Eso es una espada de doble filo: legitima acciones rápidas, pero exige resultados inmediatos.

Decisiones controvertidas y divisiones

Decisiones controvertidas y divisiones

La encuestas también midieron actitudes frente a decisiones simbólicas y de fondo. Sobre los indultos a uniformados condenados por hechos del estallido social de 2019, la sociedad está dividida pero levemente opuesta: 51% en contra, 41% a favor. No hay consenso claro, y cualquier decisión generará ruido.

En lo externo, la postura ante China muestra apoyo mayoritario (52%) a pausar el cable submarino. También existe empate técnico (45%) sobre retirar la candidatura de Michelle Bachelet a la ONU. Estas posturas reflejan un deseo de mayor autonomía, aunque los mecanismos diplomáticos son complejos. Finalmente, hay una sensibilidad aguda hacia el bolsillo: el 83% percibe aumento de costos. Eso es combustible para la inflación y el malestar social si no se gestiona bien.

Preguntas Frecuentes

¿Qué explica la caída tan rápida en la aprobación?

El descenso se debe a factores como el desgaste natural inicial y decisiones específicas que han generado división. Grupos como las mujeres y residentes de la Región Metropolitana mostraron descensos bruscos (-13 y -16 puntos respectivamente), sugiriendo que el entusiasmo inaugural se está enfriando rápido.

¿Cómo comparan estas cifras con gobiernos anteriores?

Kast iniciaba con niveles récord superiores a Piñera y Boric, pero la polarización actual es más fuerte. Su desaprobación inicial del 34% fue la más alta en una década, lo que deja menos margen de maniobra ante errores gubernamentales futuros.

¿Qué políticas tienen mayor apoyo ciudadáneo ahora?

La destrabación de inversiones y la selección en colegios públicos lideran con un 64% de respaldo. En cambio, temas como la reducción de homicistas y listas de espera en salud generan escepticismo, con menos del 50% de confianza en mejoras inmediatas.

¿Qué impacto tiene el costo de vida en la percepción?

Es crucial. Un 83% reconoce alza en precios de bienes y servicios. Esto eleva la sensibilidad social ante cualquier medida económica dura, pudiendo afectar negativamente los índices de aprobación si no hay alivio percibido pronto.